“La izquierda necesita principios, audacia, una brújula ética y un deseo de aprender”

Análisis
Author
Peter Mertens
ptb.be

Discurso de Peter Mertens, presidente del PTB, en ManiFiesta, 22 septiembre 2019.

Peter Mertens

Hola ManiFiesta,

Hace diez años estábamos aquí por primera vez. ¿Os acordáis? La tormenta había derribado prácticamente todas las tiendas, justo la noche anterior a nuestra primera edición. Por un breve periodo de tiempo, pensamos en cancelar todo. Y luego nos dijimos: no, aguantamos, no nos rendiremos. Así somos, la auténtica izquierda. Hoy somos 14,000 en el festival. En el festival solidario más grande del país. Que cuenta con más de dos mil voluntarios. Venidos de todo el país: de Bruselas, Valonia, Flandes, del mundo. En un lenguaje que nos une. El lenguaje de la solidaridad.

Queridos amigos,

La pequeña Pia es un bebé de nueve meses con una enfermedad muscular mortal. El medicamento que podría salvarla solo se puede obtener en los Estados Unidos, y es absolutamente impagable: 1,9 millones de euros por una sola inyección. La bolsa o la vida. O más bien, la bolsa o la vida de su hijo. Es criminal.

¿Acaso el productor del medicamento, Novartis, tendrá problemas financieros? Es la primera pregunta que viene a la cabeza. Para nada. Novartis es cualquier cosa menos una empresa con problemas. Novartis es muy, muy potente. El año pasado, la multinacional farmacéutica obtuvo 11.500 millones de euros en beneficios. ¡En beneficios!

¿Quizás la medicina que Pia necesita cuesta tanto porque Novartis tuvo que gastar mucho dinero durante años en investigación y desarrollo? Para nada. Novartis no está detrás de este avance científico, fueron investigaciones realizadas en centros universitarios. Con el dinero del contribuyente. Pero el año pasado, Novartis compró la patente. Para lograr obtener una cantidad ingente de dinero. 1,9 millones de euros por una única inyección. Es una pura locura.

“La mayor forma de locura es aceptar este mundo tal y como es y no luchar por el mundo como debería ser”, dijo Jacques Brel [famoso cantante belga]. Jacques Brel tiene razón. No podemos aceptar eso. Este capitalismo demente que sólo busca el dinero, la sed de lucro y el egoísmo.

En nuestro país, hay muchos políticos que tuitean su opinión sobre todo. Pero sobre los precios escandalosos demandados por la mafia farmacéutica, no dicen ni una palabra. Guardan silencio sobre la mercantilización y el saqueo de nuestra atención médica. Peor aún, la organizan.

Queridos amigos,

La atención médica no se trata de ganar dinero. La atención médica se trata de permitir que las personas vivan sus vidas como seres humanos. No es el dinero lo que debe ser central, sino las personas. Esta es una de las razones fundamentales por las que se creó Medicina para el Pueblo. A contracorriente.

Se necesitan luchadores para lograr el cambio. Luchadores por la justicia social. Rebeldes de gran corazón que se atrevan a luchar contra la Big Pharma en lugar de inclinarse frente a su lobby. Gente como el Dr. Dirk Van Duppen [de Medicina para el Pueblo], un rebelde con un gran corazón para sus pacientes, que lleva años haciendo campaña por una medicina asequible.

Durante años, nos han enseñado que el hombre es un lobo para el hombre. Que la civilización es solo una fina capa de barniz. Que la naturaleza profunda del ser humano es mala y egoísta.

Todo lo contrario. “El ser humano no es el problema”, dice Rutger Bregman [autor holandés] en su nuevo libro. Y está en lo cierto. El problema es el capitalismo. Si coopera con sus semejantes, el ser humano es capaz de grandes cosas. En su libro 'El gran colaborador', el Dr. Dirk Van Duppen llega exactamente a la misma conclusión, basándose en los últimos avances científicos.

Sólo falta mirar la impresionante ola de solidaridad con Pia. Más de un millón de mensajes de 'crowdfunding' para salvar su vida. No son lobos contra su propia especie. Son seres humanos junto a otros seres humanos. Esto a lo que tienen tanto miedo los partidos de derechas y los profetas del capitalismo: la solidaridad. También es la esencia de este festival.  (...)

Queridos amigos, queridos camaradas,

El PTB es más necesario que nunca.

Han pasado 100 días de las elecciones, y parece que los partidos políticos tradicionales no han aprendido nada de su derrota electoral del 26 de mayo. Absolutamente nada. Sufrieron la mayor derrota electoral en la historia de la posguerra, pero continúan como si nada hubiera pasado. (…)

Los partidos tradicionales fueron sancionados el 26 de mayo porque la gente está cansada de ellos. De la política del gobierno de derechas. De la austeridad constante en las cosas que son esenciales en una sociedad. La pobreza se extiende cada vez más a medida que la riqueza extrema continúa creciendo. También lo hacen las listas de espera para una vivienda social o para la atención médica. Y la asombrosa arrogancia de una casta política que vive fuera de la realidad y que se enriquece cada vez más.

La gente quiere una política social y equitativa. Esa fue la señal del 26 de mayo. La casta política puede haberlo olvidado ya. Nosotros no. Seguiremos resonando esa señal, a contracorriente.

Queridos amigos,

Recuerdo perfectamente cómo, hace dos años, en este foro, en ManiFiesta, presentábamos la propuesta de una pensión mínima de 1.500 euros netos.

Lo que tuvimos que escuchar. “¡Imposible! ¡Impagable! ¡Populista!” Pero una pensión mínima de 1.500 euros no es populista. Es popular.

Tanto que llegó a ser el tema fuerte de las elecciones. Pero eso, los partidos de derecha ya lo han olvidado. Y, si no lo han olvidado, es porque seguimos poniéndolo en la agenda política.

Por eso lanzamos una ley de iniciativa ciudadana para una pensión mínima de 1.500 euros. Una ley de iniciativa ciudadana que queremos presentar en el Parlamento con 100.000 ciudadanos.

Nos dijimos: para empezar, aspiraremos a 25.000 firmas. Pero en una semana, más de 45.000 personas ya habían firmado la propuesta ciudadana. 45.000 personas en una semana.

Si hay tanta reacción, es porque nuestras pensiones son demasiado bajas.

Veamos por ejemplo el caso de Lisette. Trabajó durante 45 años. Primero con su esposo en su supermercado, luego al cuidado de los ancianos. Lisette recibe hoy una miserable pensión de 570 euros al mes. No es normal, para nada.

Veamos a Judith. Comenzó a trabajar a los 14 años. Todavía era una niña cuando comenzó en una fábrica textil. Hasta que esta fábrica se declaró en quiebra. Luego trabajó como limpiadora. Hoy recibe una pensión de 1250 euros al mes. No es normal. Para nada.

Los partidos de derechas realmente no están contentos con nuestra campaña. Me pregunto si a veces conocen a gente como Lisette o como Judith. Y qué les dicen, estos ministros que, después de solo quince años de carrera, reciben una pensión de 4.000 euros, mientras tenemos las pensiones más bajas de toda Europa occidental. (...)

Estamos luchando por una pensión de al menos 1.500 euros netos para hombres y mujeres que han trabajado toda su vida. No es un lujo. Es un mínimo poder llevar una vida decente. ¡Juntos, lucharemos por estos 1.500 euros netos, queridos amigos, y juntos ganaremos!

Queridos camaradas,

Finalmente, me gustaría contarles otra historia. Una historia real. Tres días antes de las elecciones del 26 de mayo, Nethys, la filial valona de la empresa intercomunal Publifin reunió en secreto a su dirección.

¿Y qué pasó tres días antes de las elecciones?

La gerencia decidió vender su negocio de telecomunicaciones Voo a un inversor privado estadounidense. Una clara y sencilla privatización. Aunque las nuevas tecnologías sean tan esenciales para aportar oxígeno a la economía y la sociedad.

La gerencia también decidió vender Elicio. Elicio, una empresa especializada en energías renovables, con aerogeneradores por todo el país y en toda la costa. ¡Mientras que la energía renovable administrada públicamente es una herramienta crucial en la lucha contra el calentamiento global!

Es, sencilla y llanamente, un atraco.

Estos son los tipos de prácticas que reprochamos a los líderes del Partido Socialista. Esta es una de las principales razones de nuestra ruptura de negociaciones con el PS para formar un nuevo gobierno valón.

No aceptamos que sectores críticos de la sociedad se vendan a lo privado. Como ladrones en la noche. Tres días antes de las elecciones.

No queremos privatizaciones, queremos inversiones públicas.

Queridos amigos,

Durante diez años, los partidos tradicionales en Europa nos han dicho que la austeridad impulsará de nuevo la economía. Curiosamente, estamos en vísperas de una nueva recesión.

Basta. Como sociedad, necesitamos tomar el control en nuestras manos. Atrevernos a invertir en lugar de vender a los buscadores de ganancias máximas. Invertir en investigación pública, invertir en atención médica asequible para todos, invertir en educación de calidad donde cada niño cuente, invertir en energía renovable administrada públicamente, invertir en empleos sostenibles.

Eso es lo que necesitamos. En lugar de dividirnos por el racismo o el separatismo, estamos trabajando juntos en un plan ambicioso. Transporte publico. Vivienda publica. Energia renovable. Enseñanza. Cuidado de la salud. Pensiones. Ese es el futuro.

La izquierda necesita principios para avanzar a contracorriente. La izquierda necesita valentía para decir las cosas tal y como son y para atreverse a atacar a los poderosos. La izquierda necesita una brújula ética, para que no se deje comprar por el lobby del gran capital. La izquierda debe tener el deseo de aprender, de aprender de los demás, de las numerosas experiencias en la lucha por un mundo más justo. Principios, audacia, una brújula ética, el deseo de aprender: estos son los puntos fuertes de nuestro partido. De la auténtica izquierda.

¡Gracias ManiFiesta!