Saquemos los grandes patrimonios de su confinamiento...

Análisis
Author
Jonathan Lefevre
solidaire.org

¿Quién tiene que pagar por esta crisis? ¿Las heroínas y los héroes de la vida cotidiana, los trabajadores de la salud, de la distribución, de los correos, etc. o los muy ricos? Este tema, sobre el cual el PTB lanzó el debate con su propuesta de tasa Covid, atraviesa el mundo. Según unos economistas franceses, un impuesto sobre el patrimonio en tiempos de crisis está justificado, y ya fue introducido en el pasado.

Photo Romain / Flickr

El déficit público está aumentando. Según el Banco Nacional de Bélgica, cada semana de encierro supone una pérdida de 4.000 millones de euros para la economía nacional. El déficit presupuestario del Estado, que se estimaba en 13.000 millones de euros antes de que estallara la epidemia, alcanza ahora los 24.000 millones. Y no dejará de subir tan rápido. La pregunta fundamental es la siguiente: ¿quién va a pagar?

Después de la crisis financiera de 2008, los gobiernos nos pasaron la factura a nosotros. Pero, ¿qué tal hoy? Parece que nada ha cambiado. Si escuchamos por ejemplo al Ministro-Presidente de Valonia, Elio Di Rupo no hay lugar a dudas: "Todos tendrán que hacer un esfuerzo y aceptar perder parte de su salario." (1)

Por suerte, esta no es una fatalidad. Cada vez más voces surgen para exigir un impuesto sobre el patrimonio que haga que sean los más ricos quienes paguen la cuenta. Como resume el presidente del PTB, Peter Mertens: "Todas las noches, aplaudimos al personal sanitario y a los innumerables héroes que mantienen nuestra sociedad en marcha día a día. ¿Y serían estos héroes del coronavirus los que deberían pagar por la crisis? ¡No puede ser! Existe una alternativa: un tasa Covid sobre los grandes patrimonios. Esta contribución solidaria del 5% sobre los patrimonios superiores a los 3 millones de euros permitiría devolver 15.000 millones de euros a las arcas públicas. Es una cuestión de voluntad política."

Este deseo de gravar el gran capital no conoce fronteras y el mismo debate se está produciendo en todas partes. Muchos partidos de izquierda y movimientos sociales piden que se introduzcan impuestos excepcionales sobre los grandes patrimonios, o una tasa excepcional sobre los beneficios de las empresas. En resumen, piden una justicia fiscal que lleva mucho tiempo siendo reclamada.

Hacer que sean los muy ricos quienes paguen por la crisis del coronavirus

"El gobierno debería introducir impuestos sobre los beneficios excesivos, como hizo varias veces en tiempos de crisis en el pasado. En 1918, todos los beneficios empresariales por encima de una tasa de rendimiento del capital del 8% se consideraban anormales, y estos beneficios anormales se gravaban con tasas progresivas de hasta el 80%. Durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea se aplicaron impuestos similares sobre los beneficios excesivos." Esta postura no proviene del departamento de investigación del PTB, sino de dos economistas franceses exiliados en los Estados Unidos, más precisamente en la prestigiosa Universidad de Berkeley: Gabriel Zucman y Emmanuel Saez. En un artículo de opinión publicado el 30 de marzo en el New York Times, estos economistas de tendencias similares a Thomas Piketty pidieron que la crisis del coronavirus fuera pagada por los muy ricos y no por los trabajadores. (2)

"Hay que garantizar que nadie se lucre de manera escandalosa de una situación en la que las masas están sufriendo." Así es como los economistas Gabriel Zucman y Emmanuel Saez explican que, en período de crisis, los gobiernos siempre han respondido introduciendo impuestos excepcionales sobre el patrimonio.

Por un impuesto sobre el patrimonio europeo

Los dos economistas "aprovechan" la crisis actual para proponer también un impuesto europeo sobre el patrimonio. Esta propuesta está en línea con lo que proponen en su ensayo, The Triumph of Injustice: How the Rich Dodge Taxes and How to Make Them Pay, publicado a finales del año pasado en los Estados Unidos y en febrero de este año en francés. Este libro echa la vista hacia la larga tradición de impuestos sobre el patrmonio... ¡en los Estados Unidos!. Saez y Zucman usan el ejemplo de Alemania depués del 1945: "Retrospectivamente, Alemania siguió el mejor camino. En lugar de inflar su deuda (...) Alemania introdujo un impuesto progresivo sobre el patrimonio. Este impuesto, que se aplicaba al patrimonio neto, o sea los activos netos tras descontar las deudas, estaba limitado en el tiempo y era muy progresivo, lo que allanó el camino para el milagro económico alemán del período de posguerra. Haríamos bien en seguir el ejemplo de lo que hijo Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. Por eso proponemos la creación en toda la UE de un impuesto progresivo y limitado en el tiempo sobre el patrimonio neto de la personas más ricas." (3)

Este impuesto afectaría sólo al 1% de los europeos más ricos y se utilizaría para pagar los efectos de la crisis del coronavirus. Concretamente, los dos economistas proponen un impuesto progresivo cuya tasa sería del 1% para los patrimonios superiores a 2 millones de euros, 1% adicional por encima de 8 millones de euros y 1% adicional por encima de 1.000 millones de euros. Esto nos permitiría recaudar... ¡160.000 millones de euros en toda la UE en un solo año!

El impuesto sobre el patrimonio está más cerca que nunca

Como señala el eurodiputado del PTB Marc Botenga, "es necesario un impuesto sobre el capital para financiar la reconstrucción, y un nuevo banco de inversiones. Esto era una forma de garantizar de que los individuos más ricos realmente contribuyeran. En países como Francia, Alemania y España, el 1% más rico posee entre 20 y 25% de la riqueza total. Un impuesto sobre el patrimonio aplicado a los europeos más ricos generaría ingresos fiscales, protegiendo al mismo tiempo la cartera de la clase obrera". (4)

Ya sea en Bélgica con la tasa Covid del PTB, en Italia con partidos de izquierda como Potere al Popolo o Rifondazione, en Austria con el partido comunista local KPÖ Steiermark o en otros lugares, la reivindicación de un impuesto excepcional sobre el patrimonio se está extendiendo como una mancha de aceite. Entonces, ¿un impuesto sobre el patrimonio es una utopía? ¡Todo el contrario! Parece más cerca que nunca, especialmente cuando vemos la velocidad con la que los dogmas liberales se están rompiendo debido a esta crisis que está sacudiendo el mundo.

1. LN24, 15 de abril de 2020

2. "Jobs Aren't Being Destroyed This Fast Elsewhere. Why Is That?", Emmanuel Saez y Gabriel Zucman", NY Times, 30 de marzo de 2020

3. "A progessive European wealth tax to fund the European COVID response", Camille Landais, Emmanuel Saez y Gabriel Zucman, 3 de abril de 2020

4. "L'Union européenne à l'heure du coronavirus : solidarité ou égoïsme financier ?" Solidaire, 11 de abril de 2020